BOCHORNO REAL

Esta mañana me ha tocado ir a la apasionante final del famoso concurso ¿Qué es un rey para ti? Ya saben, ese en el que niños españoles hacen un dibujo sobre el rey y los mejores del país tendrán la gran suerte de ir a Madrid a ser recibidos por Su Mismísima Majestad (SMM). Yo ya le advertí a mi jefe – no crees que es mal momento para cubrir algo así-.  Y ni corto ni perezoso me dijo que le preguntara al niño ganador qué pensaba de las polémicas en las que los Borbones se habían visto envueltos últimamente.

En el Salón de actos del Colegio Joaquín Costa, 35 niños monísimos, vestidos con el traje del domingo, muy bien peinados,  y nerviosisimos. Otros tantos padres y profesores y apenas un compañero más de la profesión. Yo ya lo dije, no es momento de cubrir este acto. Pero  bueno por lo menos tenía a un conocido con quien compartir miradas de desdén según iban avanzando los acontecimientos del esperpéntico acto.

Y es que tanto las palabras y las formas utilizadas por el presidente de la fundación FIES, organizadora del acto, resultaron a mi entender completamente bochornosas. El susodicho no dudó en recordar todo lo que el rey ha hecho por este país, considerando que la democracia, la libertad y todo lo bueno que tenemos es gracias a él. Por supuesto no dijo nada de lo malo que tenemos como la corrupción política, en contra de la cual no ha movido un dedo,  o la ejercida por cierto yerno real, de la que sin necesidades de mover un dedo ha sido principal causante. Y me explico, si el rey no fuera rey, su yerno no habría tenido ese poder para ejercer el tráfico de influencias que le ha enriquecido de manera fraudulenta.

Pero eso no fue lo más bochornoso, ya que el señor presidente no dudó en hacer referencia al incidente de la foto que muestra una cacería en Botswana de Don Juan Carlos. Eso sí, sin referirse directamente al incidente. Vamos que ni nombró al pobre elefante. No que va, se centró en ir directamente a dejar claro que pocas personas como SMM tienes tanta dignidad como para reconocer sus errores y pedir perdón si se ha equivocado. No creo que haga falta especificar más del largo, soberbio  y tedioso discurso, excepto que cada minuto que pasaba mi incredulidad llegaba a límites insospechados.

A todo ello solo tengo dos cosas que decir. Lo primero, los errores que últimamente está cometiendo la casa real no se solventan pronunciando una mera palabrita de disculpa. Y segundo y definitivo,  yo me pregunto; ¿A qué viene meterse en estos berenjenales ante un público de menos de 14 años?

Por otro lado los dibujos finalistas. Feos no, lo siguiente. La mayoría de los 35 no tenían la mínima gracia y, ¿en serio que estos son los mejores de entre los 500 enviados?, pues vamos bien. Eso sí, de los 35 repeinados presentes en la sala tiene que ganar el único sordomudo, lo que ha tirado por los suelos mi intención de grabar una entrevista al afortunado. Tengo que reconocer que fue de los pocos trabajos presentados que me gustaron ya que estaba hecho dentro de una caja muy original. Este trabajo representaba varias estampas de la vida del rey y, cómo no, en una de ellas salía en su espléndido yate “El Fortuna”. Precisamente la fortuna, por pequeña que fuera ésta, es lo que han perdido miles de españoles en los últimos años.  Y mientras el rey haciendo campaña publicitaria con los más pequeños.

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