4 Meses, 3 Semanas y 2 Días

4 meses, 3 semanas y 2 días puede parecer un titulo poco apropiado para una película. Al menos es poco comprensible a priori. La única información que arroja es la importancia de un determinado espacio de tiempo. Tras verla, como ocurre con muchas películas, le damos sentido completo y comprendemos el máximo respeto que su director, el rumano Cristin Mungiu, ha querido dar al complejo y delicado tema que trata en ella.

Para dejar helados a los más sensibles, 4 meses, 3 semanas y 2 días marca el principio y el fin de una vida, información que masca la tragedia. Y para dejar a todos atrapados a la silla, un dato más, 4 meses, 3 semanas y 2 días es el tiempo de gestación de un feto en el vientre de una joven de la unión soviética, antes de la caída del muro.

Soltera y estudiante de una carrera, esta joven vive en un mundo con muy pocas posibilidades de alcanzar las aspiraciones personales con las que cualquier joven con estudios puede soñar. Una situación política que deja a la clase media soviética entre dos mundo. Por un lado la desarrollada y prospera Europa que solo pueden observar de lejos y por otro un modelo económico y social marsista que, aunque nadie defiende ya, se niega a morir por propia inercia.

Y hablamos de un modelo social con muchas goteras, algo que pretende mostrar la película. Además de retratar un lugar con deprimentes perspectivas de futuro la película se contextualiza en un sórdido ambiente plagado de contrabando, sobornos, tabúes y medidas de control ciudadano. Si a ese coctel añadimos la práctica ilegalizada de abortos poco queda para que la trama de la película estalle.

Lo magistral de esta película es que ni siquiera está protagonizada por la persona que sufre este drama en su propia piel, si no su mejor amiga que le ayuda a acabar con la gestación teniendo que involucrarse en la trama como solo una gran amiga podría hacer. Una situación y un mundo que convierte una dura experiencia para ambas, en algo que se marca a fuergo en ellas profundamente para el resto de sus vidas.

EL trio protagonista lo cierra un personaje masculino impecable. El médico que realiza la clandestina intervención y muestra la dualizar más atroz del ser humano. El bien y el mal se mezclan de manera desgarradora en una persona sin escrúpulos.

Una película enormemente recomendable. Igual que todas aquellas que muestran una historia que, aunque lejana en tiempo y espacio, al fin y al cabo es tan real como la vida misma.

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