13 Tzameti

13 tzameti es una película francesa de 2005 que consiguió varios premios como el Cesar al mejor director novel, y otros en Festivales como el de Sundance y Sitges o Venecia.

No voy a mentir, sus primeros 5 minutos intuyen una película aburrida, sin mucha acción y con la imagen en blanco y negro lo que anuncia una película lenta. Yo no tengo nada en contra de las películas lentas pero supongo que la mayoría sí. Pero todo cambia enseguida y sin darte cuenta. Sin saber exactamente de qué se trata te envuelve en un mundo de mafias, completamente fuera de la ley y en el que se mueve mucho dinero. No se sabe mucho más al principio pero no puedes dejar de querer saber más sobre ese oscuro mundo. Hay que destacar en este punto un guión perfecto que desvela poco a poco y con cuenta gotas en qué se está metiendo sin darse cuenta el joven e ingenuo protagonista.

No puedo decir mucho más al respecto. Del mismo modo que, tanto el protagonista como yo, lo descubrimos poco a poco los futuros espectadores tendrán que hacerlo así.

Eso sí, aquellos que hayáis leído 120 días de Sodoma, del Marqués de Sade, podéis entender lo que os vais a encontrar en esta película. Un mundo en el que toca fondo la exaltación de los bajos instintos del ser humano. En el libro del Marqués de Sade, ambientada en la Francia del Siglo XVII, cuatro adinerados pervertidos se encierran en un castillo con jóvenes sin recursos para realizar los actos sexuales más depravados que podáis imaginar.

En 13 Tzameti, no es el sexo, sino los juegos de azar y las apuestas las llevadas a la máxima depravación.

Y es que el libro de Sade resonaba en mi cabeza cuanto más me adentras en la trama. Tanto en este libro como en 13 Tzameti convergen dos polos opuestos de personajes que componen la historia. Unos poderosos y completamente depravados y pervertidos por esa fuerza que poseen sobre el resto de individuos. El otro grupo de personajes, por el contrario,  se compone de personas humilladas, vejadas, que deben soportar situaciones completamente destructivas para cualquier individuo. Como en una violación o una agresión, la mente de estos debe desprenderse de su propio cuerpo porque la razón, y los principios humanos pierde todo su sentido en el mundo.

En definitiva, una película cruda hasta la médula, no porque muestra una realidad social como hacen la mayoría de buenas películas de hoy día, sino porque muestra a la perfección  la exaltación humana por la violencia, llevada a la máxima potencia  y dejándote con la boca abierta.Acabas pensando, si esto ocurre en la vida real, estamos perdidos.

Todo ello con la magia de mostrártelo pero sin llegar a ser desagradable. Al contrario de lo que pueda parecer, al verla tus ojos se muestran aterrados pero no pueden apartar la vista de la pantalla un segundo. Como Javier Cortijo, crítico de cine, dijo en ABC sobre esta película, “es una experiencia memorablemente desagradable”.

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