Lunes 13, segundo día de búsqueda

Hoy ha sido el segundo día dedicado a la búsqueda de localizaciones. Como en nuestro grupo estábamos más que satisfechos con el descubrimiento que habíamos tenido con Sheldon,  decidimos volver a quedar con él para que nos mostrara más historias. Antje, la coordinadora del proyecto decide venir con nosotros, ya que le había encantado nuestra vivencia del día anterior.

Justo al salir del hotel, nos cruzamos con un africano que porta una mochila, una libreta y un palo que, en un extremo, lleva amarrado el culo de una botella de plástico. Antje nos dice que ese hombre va a comprobar si hay mosquitos anofeles, los causantes de malaria, en las aguas estancadas del hotel. Amos, el compañero keniata, se va tras él y Dennis, de Uganda, corre a la habitación de la coordinadora de video africana que ha traído una cámara profesional. Es la única que tenemos por ahora.

Diez minutos después, estamos grabando todo el procedimiento que va a realizar en la fuente del hotel. Ésta no permanece en funcionamiento, pero contiene agua de lluvia de días anteriores.

 

Con el artilugio, a modo de cucharón grande, coge una muestra de agua y comprueba si hay larvas de anofeles. Tras repetir el proceso varias veces, confirma que no las hay. Finalmente, echa unas semillas y apunta en su libreta la falta de incidencias. En el caso de que hubiera habido, del uno al cuatro puntuaría el nivel de crecimiento de la larva.

Este proceso se repite cada semana, pero lo más curioso de todo es que este hombre no esta contratado por el hotel. En realidad, es un voluntario que comprueba varias zonas tratando de prevenir la malaria.

Nos cuenta que el problema es que en Kenia hay millones de lugares con aguas estancadas. Desde grandes lagos, hasta pequeños charcos como los creados por ruedas de vehículos o por la mala situación en la que se construyen los surtidores de agua.

después, partimos por segundo día para conocer más historias en Mtangani, de manos de nuestro guía Sheldon. Después de conocer dos nuevos casos, que nos presentan diferentes situaciones familiares, volvemos al hotel.

 

 

Niño que atendía durante la entrevista

Pero antes pasamos por Roots, un bar situado a medio camino entre el poblado y el hotel. No tiene paredes, nada más que un pequeño muro de apenar metro y medio que lo delimita. Hasta allí nos siguen unos cuantos niños, uno de ellos no me suelta la mano y parece que le hayan metido un chute de felicidad… supongo que este niño será así siempre, seguro que será una gran persona toda su vida.

 

 El lugar es espectacular. Se compone de unos cuantos arboles llenos de raices que nacen desde sus ramas y vuelven a introducirse en la tierra y acaban creando un alucinante entramado de ramas y troncos.

El mérito del dueño del bar es que, con tan solo madera a conseguido crear estancias superiores en medio de las copas de los arboles donde tomarte algo o donde el pone sus discos.

Las mañana se hacen agotadoras. Cuando una nube cubre el sol se siente un gran alivio, pero la mayoría del tiempo el potente sol no perdona.

 

 

Caminando con Sheldon

Por la tarde llegan al hotel los miembros de la productora alemana que editarán el video, ayudados por Nyokabi. Ellos traen el material de filmación. A cada uno se le asignará un grupo y nos acompañara durante el rodaje para asesorarnos y cuidar del material. Son de una pequeña compañía productora creada por uno de ellos y, perder o estropear ese material puede ser un gran problema.

 

Probando los equipos

 

A Dennis de Colonia (Alemania) le asignan nuestro grupo y supongo que a partir de ahora sera un miembro más.

Finalmente, preparamos el material y lo dejamos listo para comenzar a grabar a la mañana siguiente. Todo listo para empezar la parte más importante. Según han ido transcurriendo las historias creo que podemos sacar un buen trabajo. Tenemos experiencia y tenemos a alguien que va a estar controlando cualquier detalle. Nada puede salir mal.

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