La revolución audiovisual de YouTube

El fenómeno de las páginas de vídeos en Internet está obligando a viejos elementos audiovisuales a replantear su rol y adaptarse a las nuevas reglas. El cine, la televisión, los videoclips musicales, los cortos de cine y los documentales se ven afectados positiva y negativamente por la irrupción de YouTube.

Un buen ejemplo para reflejar lo ocurrido se da con los cnales temáticos de televisión. Estos surgieron en su tiempo como una personalización de la televisión generalista. Se dirigen a un público concreto, mucho más identificado con el canal, ya que ofrecen entretenimiento y conocimiento sobre un ámbito específico que interesa al espectador. La televisión se acoge, por primera vez, a gustos específicos de los espectadores explotándolos al máximo.

Pero el paso que supuso este tipo de canales, tras la llegada de los contenidos audiovisuales a la red, se ha convertido en un pequeño avance en comparación a lo que Internet ha traído consigo. Gracias a este nuevo soporte cada consumidor puede elegir el contenido que desea y cuándo lo quiere ver.

Algo parecido ha ocurrido con las televisiones generalistas. Ahora, los telespectadores no esperan una nueva entrega de su serie semanal, sino que son conscientes de que la Red se lo brinda en el horario que más les convenga. Una de las pocas soluciones que han podido tomar las televisiones es la de crear sus propios canales en Youtube para no perder sus inversiones publicitarias.

El nuevo fenómeno más destacable proviene de la fusión de productos audiovisuales profesionales con videos amateur. El mundo comunicativo ya no está dirigido por unos pocos. Cuando el usuario busca en YouTube el videoclip de su grupo favorito se encuentra con los mejores videos caseros relacionados con él.

La industria del cine ha tardado en aceptar esta nueva situación. Aunque, desde 2006, grandes grupos dedicados a la televisión (CBS y BBC) y al mercado músical (Sony Music Group) han firmado acuerdos con YouTube, no ha sido hasta 2008 cuando una firma cinematográfica (MGM Studios) ha sucumbido a esta nueva forma de comunicar.

De esta forma, tal y como predijo Raymond Williams, investigador en nuevas teconologías, YouTube podría calificarse como un producto cultural que en algún momento fue emergente, ya que permitió que otras realidades diferentes a las dominantes de los medios de comunicación pudieran ser percibidas.

Este panorama demuestra la adhesión de los medios ante un nuevo sistema que ensalza la interactividad y participa ción de la sociedad. Todo ello en busca de su propia supervivencia.

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