Poligono 58

Un matutino paseo por el barrio qeu desde niña te vio crecer puede demostrarte qeu ante él se escondes miles de recuerdos y vivencias que inevitablemente forman parte de lo que  somos.

Domingo a las 10 de la mañana y ya despierta. Último domingo de noviembre, un día frío pero con intensos rayos de sol en los que hay que concentrarse para no notar que la piel se deshidrata por el intenso viento de esta ciudad. La verdad es que hacía tiempo que mi amigo y vecino Dani me animaba a apuntarme a sus paseos matutinos de domingo con su abuelo el Señor Navales Marcial, que así se llama, es un hombre muy interesante y jovial. Un jubilado más del barrio que aunque lleva más de 50 años en Casablanca nunca olvidará que procede de La Puebla de Hijar, municipio del Bajo Aragón, en Teruel, cercano a la margen del río Martín. Este hombre es una enciclopedia humana de aquellos lugares en los que ha estado y cómo no, conoce acerca de las transformaciones que nuestro barrio, Casablanca, ha sufrido desde hace muchos años.

Salgo de mi casa rogándole al sol, mientras subo las escaleras a la calle, que no deje ni un segundo de prestarme atención. Dani me está esperando enfrente de mi urbanización, en los bancos del Centro Cívico del Barrio, con su abuelo. Llevaba tiempo sin ver a este entrañable anciano y me sorprende la lentitud de sus movimientos. Sus ojos se abren y cierran como si de un bostezo se tratase y sus duras manos tiemblan no por el frío ,sino el principio de párkinson que le aborda.

Centro Cívico de Casblanca

Centro Cívico de Casblanca

No tardo en acorarme de mis recuerdos con él – Buenos días Don Martín, cuanto tiempo sin verlo… ¿Se acuerda de cuando Dani y yo jugábamos de pequeños en el campo de futbol que había justo debajo de donde estamos ahora?

Dani se acuerda perfectamente-Ni el Centro Cívico, ni jardín ni nada… Aquí solo había un poco de cemento y dos porterías a cada lado. Cuánto cambian las cosas, casi ni me acordaba.

Pero Marcial  no esta pensando en eso – Uhhiii vosotros conocisteis el campo de futbol pero antes del campo aquí debajo de nosotros había un viñedo lleno de cepas. Pero no solo esto sino tu casa, Ana, la urbanización en la que vives también era parte del viñedo. Por qué crees sino que se llama así.

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